La construcción del jardín se inició en 1856, unos meses después de la compra de la hacienda. En 1857 contrataron al horticultor de origen francés Jacinto Chamoussent Codé, quién empezó a trabajar de inmediato, puesto que ya en enero de 1860 se encuentra la primera cita en prensa donde se da la noticia de la visita de un personaje ilustre a La Concepción para visitar sus jardines. El jardín histórico fue creciendo durante 80 años, así pues, responde a varias tendencias o estilos. El primero de ellos es paisajista, esto se puede apreciar en el Paseo de Plátanos, la zona del Museo Loringiano y la parte central del jardín. Posteriormente, se efectuaron ajardinamientos en los alrededores de la Casa Palacio de corte isabelino, con cuadros de plantas adornados con flores y rebordes de herbáceas delimitándolos. Ya en la segunda década del siglo XX se incorporó el estilo regionalista, del que el mayor exponente es el mirador hacia la ciudad, emblema actual de la institución, que veremos más adelante. El jardín fue declarado histórico-artístico en 1943, son 5 hectáreas de vegetación distribuida en una suave pendiente; recorridos por caminos sinuosos, con encantadores rincones, estanques, fuentes, cascadas, puentecitos, invernaderos y estatuas.
Desde los inicios del jardín se potenció la colección de palmeras, destacable por tener especies poco comunes como Livistona saribus o Livistona decora y por algunos ejemplares de gran porte como Roystonea regia o Brahea armata. Embellecen el conjunto innumerables plantas de origen tropical y subtropical, poco frecuentes en Europa, cultivadas al exterior. Fíjese en las altas araucarias, la más cercana a la Cascada es el vegetal más alto de la provincia de Málaga, con 48 metros de altitud.