El Cenador de las Glicinias. Es una de las primeras actuaciones que se realizaron en la hacienda tras ser adquirida por Jorge Loring, coetánea del Museo Loringiano en 1859. El hierro con el que está realizado es de factoría Heredia, propiedad de Manuel Agustín Heredia, padre de la esposa de Jorge, Amalia. Los altos hornos de Heredia fueron de los primeros del país en 1826. El Cenador está cubierto por una de las plantas más emblemática de La Concepción, la glicinia (Wisteria sinensis). Sus flores, de un color azul violáceo, cuelgan como racimos entre los meses de marzo y abril. En este espacio la familia recibía a sus invitados las noches de estío, siendo adornado con plantas y farolillos chinos. En el diseño de jardines de influencia paisajista era frecuente la construcción de lo que se denominaba túnel de verdura, pérgola, cenador o serre; sin embargo, sorprenden las dimensiones de éste, su detalle de ejecución y su belleza, constituyendo uno de los más hermosos realizadas en hierro de España.
Al final del Cenador encontrarán unas escaleras saliendo a la izquierda, si baja por ellas y continúa el camino hacia la derecha, llegará a una araucaria, párese antes de cruzar la Cascada, se encuentra usted en el centro del jardín histórico.